Cómo me hicieron cornudo por primera vez...
Luz y yo, Lalo, somos mexicanos. Ella 26 y yo 31 años. Luz es de complexión gordibuena, mide 1.62, caderas, buena pierna, buen trasero y senos normales, y yo de una complexión más robusta, mido 1.85, medio gordito, pero me defiendo con mi herramienta, jaja...
Bueno, Luz y yo llevamos 3 años de relación. La conocí saliendo casi de la universidad. Nuestra relación siempre ha sido muy buena en comunicación, amor, respeto y, más que nada, en sexo. Nunca una infidelidad, siempre cumpliendo fantasías propias en confidencialidad, que ya después contaré más.
Pero desde empezando la relación siempre tuve la fantasía de ver a Luz con alguien más. Cumplidos los 2 años de relación empezó a abordar el tema. La verdad, al principio ella sintió raro que yo le mencionara eso, pero como fantaseábamos en la cama, seguía el juego.
Meses después de empezar con eso quise hablarlo bien y le dije que tenía muchas ganas de esa fantasía, que yo no quería participar, que yo quería que ella lo disfrutara. Y ella me preguntó: ¿por qué razón quería eso?
Le dije que era muy buena en la cama conmigo, que nunca tenía un no y quería saber si ella lo disfrutaría con alguien más. Su primera respuesta fue: ¿y por qué no quieres estar tú ahí? Sería más fácil, ¿no crees?
Yo le dije que no iba a ser la misma y que se apenaría.
Entre pláticas, fantasear, casi 5 meses después me dijo... Ok, podemos intentarlo, pero yo pongo mis reglas primero. No quiero a nadie que no conozca. Ya habíamos visto en páginas cómo se manejaban los singles, y no quería a nadie que no tuviera confianza.
Yo le dije: ok, está bien. Dime si tienes algún prospecto y lo hablamos.
Pasaron unas semanas y ya no tocamos tema, hasta que un día me dijo: ya creo saber con quién puedo cumplir tu fantasía.
¿Ah, sí? ¿Quién?
Me dijo primero una persona que la verdad no me convencía tanto y después mencionó a Saúl. Me hizo ruido porque es mucho mayor que ambos.
Y le pregunté: ¿por qué él?
Saúl trabajó 2 años con ella y se salió de trabajar donde ella estaba, y me confesó que le comentaba estados de WhatsApp con emojis de corazones o le hacía comentarios de que se veía bonita. Una vez la invitó a tomar un café, incluso teniendo esposa, pero que no pasaba de ahí.
Y actualmente vende proteínas para el gimnasio, y él va a vender al gym donde va Luz, entonces le ha comprado y aún tienen comunicación. Eso ya me lo había dicho.
Yo lo conozco de vista, un tipo de mi estatura, pero pues se le nota que va al gym. Uno de los motivos fue que tenía 1 año divorciado, soltero, y pues él le decía entre pláticas que salía a veces con señoras de su edad o más grandes, pero sin dar más detalles.
Luz me confesó que era normal las miradas que le aventaba mientras entrenaba y cosas así.
Luz me dijo que sentía más confianza con él, que ya se conocían de tiempo, que era soltero y no lo iba a meter en problemas.
Le pregunté que si le atraía físicamente y me dijo que sííí, que para la fantasía sííí, y empezamos el juego.
Platicando quedamos en que él no iba a saber que Luz tenía permiso para coquetear o hacer algo con él. Él sabía que tenía novio y me conocía de vista solamente, entonces todo queríamos que fuera más discreto.
Luz empezó a quedarse más tiempo platicando con él cuando iba al gym, contándole un poco de su vida, de él y de la de Luz. Me contaba cómo estaban las cosas. Él estaba en un proceso legal por una manutención para su hijo y le comentaba a Luz que no quería tener una relación para no entorpecer el proceso con la madre de su hijo, que no quería más problemas. Todo eso fueron cosas positivas para nosotros.
Luz le empezó a contar que teníamos algunos problemas, que pues yo trabajaba a veces de mañana, tarde o noche, todo eso para que de él saliera algo... Luz no se quería ver tan aventada, quería que de él saliera todo.
Empezó a subir estados de WhatsApp solo para él, con vestidos o un poco más coquetos, a veces más atrevidos, en una blusa donde se le marcaban los pezones. Entonces él empezó con los “me encanta”, emojis de nuevo y la plática de qué bonita, qué guapa, y antes Luz solo era “gracias” o no contestaba, y ahora hacía la plática.
Cada vez le empezó a llevar muestras de proteínas regaladas al gym y la plática se hacía más personal. Le pedía que le grabara videos en el gym para ella subirlos a sus estados. Aumentaron las risas, las pláticas por WhatsApp y ya había una confianza entre ellos.
Ya tenían más de un mes así, hasta que se animó a invitarla a una cafetería saliendo del gym.
Luz me llamó y me dijo lo que le había dicho Saúl. Le dije que sin problema y aceptó.
Estuvieron como una hora platicando y Luz después llegó a casa y me contó que ya se había aventado más, que era muy bonita, que se le veía el cambio del gym, que no le gustaba verla triste por problemas entre nosotros y que estaba para ella cualquier cosa, a cualquier hora.
Después de ahí rompieron más el hielo. Los comentarios en las fotos ya eran de que “hermosa”, “te ves buena”, le ponía cosas como “dile a tu novio que ya te valore”.
Días después de todo llega Luz, era un miércoles, y me dice: ¿qué crees? Saúl me invitó a cenar a su casa, porque en la plática le dije que te tocaba trabajar de noche.
¿Y qué le dijiste?
Que yo le avisaba.
Yo, con adrenalina, le dije: si ves, ya sabes qué va a pasar.
Más tarde le manda un mensaje Saúl: “Qué onda, Luz, si vas a venir a cenar dime qué se te antoja. Si quieres yo paso por ti y te voy a dejar, no tan tarde, sin problema”.
Luz no le contestó y al otro día me dijo: “No, no puedo. No es lo mismo estar en un lugar público, en el gym o el café, a ya estar solos. Tengo miedo y no quiero tener problemas conmigo”.
Yo le dije que no se preocupara, que estaba bien, no la iba a presionar, y terminó cancelándole.
Pero el sexo entre nosotros era mejor cuando fantaseábamos y cada vez él era más atrevido con ella y sus comentarios, y ella le seguía la plática. No quise presionar más a Luz... por segunda ocasión Saúl la invita a comer saliendo del gym a su depa y me manda un mensaje diciéndome lo que le había dicho Saúl, pero le volvió a cancelar argumentando que no se sentía a gusto y que lo dejaran para luego.
La verdad, ya no quería insistir. Fantaseábamos rico, pero tenía que nacer de ella también.
Un jueves en la noche acabamos de tener sexo tan rico y, acostados, me dice: “Mira lo que subió Saúl a su estado”. Era una imagen de una comida.
Sin decirme nada, veo que ella le pone: “Ahora sí, mañana te acepto la cena. Lalo se irá a trabajar y tengo un rato libre”.
Sentí como se me revolvió el estómago, muchos sentimientos y adrenalina. Solo le dije: “¿Estás segura?”
Y ella me dijo que sííí.
Platicaron un poco y él se sorprendió y le dijo: “A ver si no me cancelas. Paso por ti a las 8”.
Y Luz dijo que no, que le pasara su ubicación y ella llegaría.
Al otro día, mensajeándome con Luz, me dijo que estaba nerviosa, que qué se iba a poner, que tal vez no pasaría nada, que no se quería ver muy putona, pero sexy.
Yo solo le dije: “Ponte lo que más te sientas a gusto”.
La verdad, todo el día estuve de nervios. Llegando a casa tarde, hubo silencio incómodo y me dijo: “A las 8 estaré con Saúl”.
Le dije: “Sí, ntp, disfruta el momento”.
Se metió a bañar y al cuarto. Mientras yo estaba en la sala, como a las 7 pm salió. Me quedé sin decirle nada y me dijo: “¿Qué? ¿Me veo mal?”
Yo solo le dije: “Vete así tal cual, no cambies nada”.
Llevaba una blusa sin bra, color blanca, con un chalequito, una falda negra de mezclilla, unos zapatos de plataforma altos, y le pregunté: “¿Llevas algo abajo?”
Y me enseñó una tanga negra muy sexy de encaje.
Mi corazón latía demasiado y pidió el Uber. Todo el transcurso me quedé en casa pensando que ya iba a pasar y si no pasaba y qué pasaría. Mi mente estaba loca.
Luz: “Ya llegué, amor. Te mensajeo”.
Eran como las 8:15. Solo le respondí: “Está bien, disfruta”.
Pasó cerca de una hora y ningún mensaje. Cerca de las 9:30 me puso: “¿Qué crees?” y unas caras de sorpresa.
Enseguida le contesté: “¿Qué?”
Luz: “Me calentó, me tocó entre las piernas y se la chupé. Vine al baño, ni te enojes”.
Yo contesté: “Para nada. ¿Te gustó? ¿La tiene grande?”
“Disfrútala”.
Mientras yo estaba en mi cama, con la verga muy parada y súper mojado, casi no escribía y entendía que también quería disfrutar el momento.
Pasó otra hora, como a las 11, y yo le escribí: “¿Todo bien, amor?”
Y enseguida me contestó: “Cogimos, estuvo rico. Luego te cuento”.
Y la intriga crecía más.
Le pregunté: “¿Te quedarás un rato más?”
Y las contestaciones eran esporádicas.
Luz: “Estamos platicando”.
Y como 20 min después me volvió a coger.
Cuando leí eso, solté el chorro de leche. Ya se la habían cogido 2 veces y la verdad estaba súper exitado, y eso que no sabía detalles.
Ya eran la 1 pasadas de la madrugada y me dijo: “¿Quieres que me quede un rato más?”
Me llevará a la casa, le dije que no había nadie, pero que no me podía quedar.
Le contesté: “Está bien, ya es tarde. Cuidado”.
Yo pensé que ya venía y pasó un rato más y me escribe: “Apenas voy, ya veníamos”, y como que aún tenía ganas, pero le dije que ya me tenía que ir.
Me pidió una chupadita y se la di rápido, pero ya vamos llegando. Te cuento. Besos...